Mulla Nasruddin estaba una vez tocando el violín en la plaza del pueblo y la gente se reunía alrededor, sin embargo él seguía tocando la misma nota, sin variar ni parar, por fin le preguntaron: “¿Es que tu violín no da más notas?, ¿Para qué quieres las cuatro cuerdas?, mira a esos músicos callejeros tocan diferentes notas, lo cual es más divertido”. Nasruddin contestó, “Pobres desgraciados, todavía andan todos ellos buscando la nota perfecta, yo ya la encontré, disfrutareis con ese concierto, no es extraño que la gente no disfrute de la vida”.
Y así nos pasa en muchas ocasiones de nuestra vida, estamos buscando diferentes notas, amigos, personas, trabajos, lugares, amantes, sueños, emociones y hasta muchas veces luego de no encontrar o encontrar una gran variedad de estos; no disfrutamos lo que finalmente tenemos.
Estos días he aprendido a simplemente observar qué es lo que tengo ahora y elegir que eso, aquello que reciba hoy, será gratamente suficiente, sin esperar más, sin expectativas, sin fantasías; porque cuando los deseos se inician es cuando el camino al sufrimiento es inminente.
La tragedia de nuestras vidas no es lo que sufrimos, sino lo que perdemos al sufrir. Perdemos la oportunidad de avanzar en la vida y a todas aquellas personas que estaban ahí.
Recuerda que estás de paso en este mundo, por lo tanto puedes o no dejar huella de tu camino, puedes o no detenerte o llegar más pronto, puedes o no quejarte por todo aquello que te molesta puedes o no sentirte carismático, sensual, único, puedes o no sufrir en este proceso.
Tu vida está en construcción, así que a veces date un tiempo para tomar un respiro y sentir la suave brisa de un susurro en tus oídos, de una caricia en tu hombro, de un saludo nostálgico y, por qué no, de un pensamiento prohibido. Recuerda que “Despacio que llevo prisa”, es una frase que podrías incluir en tu jornada diaria.
Con el tiempo descubrí que hay tres caminos que nos llevan a dar sentido a nuestras vidas:
1. Cumplir con un deber
2. Experimentar o encontrar a alguien (amor)
3. La transformación de nosotros mismos
El dolor, la culpa y la muerte son los tres componentes de la triada trágica para no lograr estos caminos.
En la medida en que consigamos convertir el dolor en éxito y logro humano, extraer de la culpa la capacidad para cambiar y mejorar y así disfrutar la vida como parte de lo que un día será la muerte, estaremos siempre gozando lo que tenemos frente a nosotros.
Recuerda que tener dominio de ti mismo por medio de tu mente, la cual te pertenece y controla tus sentimientos, significa que Tú eres el que decide tu destino. Luego entonces, ¿Ya tienes la nota perfecta o todavía la sigues buscando?
Alejandra Urrutia
Comments
Hoy estoy muy agradecida por encontrar en tus palabras las notas para componer mi vida.
Gracias