La resistencia venezolana cobra fuerza en el extranjero

SOS VenezuelaAl ritmo de SOS Venezuela, los venezolanos en el extranjero aportan a la causa rebelde en maneras que ciertamente eran inconcebibles una década atrás. Y es que hoy la tecnología permite ver y oír lo que sucede en el instante en que sucede, y eso le da una ventaja fuerte a los grupos que hasta hace unas semanas no se habían activado de esta manera contundente.

Tatiana Parker Ramos comenta desde Miami, Florida, que la situación pareciera escrita por alguna mano perversa invisible.  “Es como para empezar a creer en conspiraciones de Iluminatis criollos. Con el lamentable saldo de 14 muertos en 13 días, 690 detenidos, y muchísimos desaparecidos, la situación de Venezuela es básicamente una encrucijada histórica, un momento que comenzó a entrar en su punto social de ebullición hace un año cuando en abril se realizaron elecciones y Nicolás Maduro perdió, pero ante un control absoluto de los entes gubernamentales, no hubo manera de probar el fraude, que entre otras cosas demostraría la injerencia del gobierno de Cuba. La incomodidad social se incrementó con una inflación cruenta, la continua devaluación de la moneda, la escasez de alimentos, medicinas y servicios públicos, además de la más alta inseguridad de América del Sur”.

Y sin embargo, a pesar de ver el maremoto encima de ellos, los venezolanos en todos los rincones del mundo se han levantado y al unísono con su pueblo han marchado y protestado en ciudades conocidas y en otras no tan conocidas. La preocupación de ver desaparecer a su país bajo la garra de un gobierno represivo, militarizado con sus tanquetas y racionamientos, descontrolado en su violencia hacia su propio pueblo, vengativo con quienes arriesgan la vida por presentar la posición opositora, cruel con aquellos que antagonizan, mentiroso ante la comunidad internacional, cerrado con su propia gente, les da ánimos para trabajar incansablemente desde el extranjero en lo que hoy conocemos como la resistencia venezolana.

Parker Ramos, por ejemplo, es moderadora de uno de los canales de comunicación desde donde han logrado informar no sólo a los que están afuera, sino a los que están en Venezuela. “Somos los ojos y oídos de los que no han tenido acceso a la información. Durante los primeros tres días fue muy fuerte porque nadie sabía nada. Llevo muchos días casi sin dormir porque vamos recibiendo información, la confirmamos y luego la llevamos a las redes sociales. Es por ese canal desde donde comenzamos a informar a los medios internacionales”.

El trabajo de los venezolanos en el extranjero reside en el poder de las redes sociales, no solo manteniendo informada a la gente sino también inundando los medios y las oficinas de los políticos con información acerca de la opresión que ocurre en el momento en el país  y solicitando acción.

El objetivo en todo caso es la renuncia del presidente Maduro, la recuperación de la soberanía, y la restauración de la paz en Venezuela.

“Desde el extranjero, me lleno de dolor e impotencia con tanta brutalidad y barbarismo. Es difícil cuando tus amigos del colegio, universidad, vecinos, familia entera… te dicen que no tienen lo que nosotros consideramos primeras necesidades. Lo único que puedo hacer es ayudarlos pacíficamente y convertirme en su grito de auxilio. Es una cuestión de moral y humanidad. Como madre, me duele el dolor de aquella que no puede calmar ni la sed ni el hambre de su pequeño. Me duele el corazón afligido de la madre que perdió a su hijo”, dice afligida desde  Cincinnati, Ohio, Lilkar Molina, una ejecutiva corporativa.

En todo el mundo se han organizado en las últimas semanas manifestaciones masivas con el objetivo de informar que el gobierno venezolano está usando armas de guerra y  paramilitares para atacar a su población, inclusive dentro de su casas.

Los grupos de resistencia como el de Parker Ramos también están reuniendo una serie de documentos, fotos, videos y denuncias, para llevarlos a organismos internacionales de derechos humanos. “Tratar de hacerlo ahora en Venezuela con una fiscal que anunció que se va a celebrar el carnaval en París… no tiene mucho sentido, ¿verdad? Esa misma fiscal expresó que la denuncia del joven que dijo que fue  violado con un fusil es mentira. Pero tenemos las pruebas forenses. Es horrible todo lo que he tenido que ver y aguantar”, expuso la comunicadora social.

Venezolanos en Columbus, Ohio, se unen a la protesta (Foto: Katherine Márquez Gozzer)
Venezolanos en Columbus, Ohio, se unen a la protesta (Foto: Katherine Márquez Gozzer)

A través de la acción coordinada de grupos como Voluntad Popular Internacional, Venezolanos en el mundo, Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), y otros grupos comunitarios que generalmente se reúnen para celebrar fiestas patrias o eventos en donde la comida y la música son el tema central, hoy vemos a venezolanos marchando y protestando en noventa ciudades del mundo. “La criminalización de la protesta por parte de fuerzas de seguridad del estado a los ciudadanos que pacíficamente han salido a protestar a las calles, violando el Derecho a la Protesta y dejando como saldo heridos, muertos, desaparecidos y presos políticos; y las constantes violaciones a la Libertad de Expresión y al Derecho a la Información que estamos viviendo en Venezuela nos hicieron activar nuestras redes y montar SOS Venezuela”, destacó Rodrigo Diamanti, presidente de la organización Un mundo sin mordaza, la cual convocó la protesta mundial del pasado 22 de febrero.

Mientras tanto, el presidente Obama y los medios norteamericanos se enfocan en la situación en Ucrania y otras naciones que también sufren pero no son vecinas, como lo es Venezuela. Y algunas organizaciones de conciencia social como presente.org desdoran al encarcelado líder de la oposición, Leopoldo López, llamándolo “elitista” y “educado”, mientras se quejan, como si se pudieran comparar los casos, por el apoyo de la comunidad mundial a Venezuela mientras México sufre muertes masivas a diario.

Los latinoamericanos que ya hemos visto esta película llamada “dictadura” sabemos qué sigue; y, no es por nada, pero la verdad no le deseo a Venezuela el final que vivimos en algunos de los países allá por la década de los setentas.

La querida de Obama

Obama6Los latinos en Estados Unidos vivimos aferrados a la ilusión de ser la “novia” de Obama. Por eso votamos masivamente por él en el 2008, por eso repetimos en el 2012.

En realidad, somos la “querida” del presidente.

Una novia tiene un anillo, una fecha para la ceremonia matrimonial, un vestido escogido, el lugar seleccionado, sabe cuáles son los colores que usará, ha hecho una lista de invitados, se ha paseado por compañías de catering. Una novia tiene un novio. Una querida tiene un amante.

Una novia y un novio son una pareja en una relación supuestamente de equidad. Una querida se encuentra en una situación en donde la ilegitimidad permea todo, destruyendo a su paso cualquier esperanza de equilibrio de poderes.

Con una población de 53 millones de latinos en Estados Unidos,  mayor que la de muchos países en Latinoamérica, es esa actitud de “respeto” hacia el presidente que prometió sacar de la sombra a once millones de indocumentados y reformar el arcaico e injusto sistema nacional de inmigración lo que nos tiene al borde de nuestros asientos desde hace años. El voto latino puso a Obama en la Casa Blanca pero él únicamente nos recuerda cuando se trata de hacer puntos políticos y ganarse el apoyo de quienes sí podemos votar.

El tema de la reforma migratoria sale a flote con frecuencia en discursos y entrevistas y sin embargo las deportaciones han aumentado durante la presidencia de Obama. La orden ejecutiva DACA que permite aplazar la deportación de millones de jóvenes indocumentados que llegaron al país cuando eran pequeños, y por lo tanto inocentes víctimas de los actos de sus padres, permite que estos jóvenes puedan moverse dentro de la sociedad estadounidense como cualquier otra persona (pueden conducir y presentarse a un trabajo, por ejemplo), el precio de esta moratoria es acceso a su información, ponerlos a la luz del día digamos, poner en peligro al resto de su familia.

Desde la llegada de Obama al poder dos millones de personas han sido deportadas. Desde el inicio de DACA, hace un año, ya suman 200,000 padres y madres de los postulantes a este programa los que con deportación han sufrido las consecuencias de ponerse a disposición del gobierno.

El presidente continúa manteniendo “inocencia” con respecto a estos arrestos, a estos hacinamientos en centros de detención, a estas deportaciones masivas…  incluso de residentes legales y de ciudadanos, a esta cacería de personas que llegaron con la perspectiva de hacerla en este país. Nos cuenta el cuento que toda amante quiere escuchar, que no es su culpa, que lo tienen fichado en casa, que si hace un movimiento en falso perderá todo… y entonces no podrá cumplir con ninguna de las promesas. «¿Es acaso eso lo que quieren?», nos dice. «Ya verán que si me tienen paciencia, les cumplo».

Y los latinos queremos creerle. Obama es “buena gente”, ¿cómo puede estar haciendo esto con maldad? Si nos ha dicho que nos quiere y nos respeta, debe ser verdad, nos decimos mientras esperamos, y esperamos, y esperamos.

Son los jóvenes los que han abierto sus ojos a la auténtica realidad de los latinos en Estados Unidos y han iniciado una ofensiva en nombre de todos los inmigrantes, y especialmente de los indocumentados, utilizando las redes sociales para difundir mensajes que hacen hincapié en demostrar con veracidad las verdaderas situaciones de millones. Son ellos, los llamados DREAMers (en honor a la legislación DREAM Act que permitiría a estos jóvenes indocumentados vivir en el país legalmente, pero que luego de una década de batalla todavía no ha sido aprobada), quienes en repetidas ocasiones han protestado públicamente y aquel acto de valentía les ha costado encarcelamiento y deportación a un país que no conocen. Son ellos los que, a fuerza de desenmascarar a los políticos que se benefician de mantener el debate abierto para siempre, están logrando crear conciencia en el público y despertando a la comunidad latina a la alarmante realidad de ser únicamente la querida de Obama.

Ani Palacios es comunicadora. Nació y se crio en Lima, Perú. Estudió comunicaciones y periodismo en la Universidad de Piura y en la Universidad de Lima. Llegó a Estados Unidos en 1988 y trabajó en diversas organizaciones en periodismo, mercadeo y relaciones públicas. Dirige Contacto Latino y Pukiyari Editores. Ha obtenido el reconocimiento de la crítica literaria de los Estados Unidos ganando múltiples International Latino Book Awards. Preside la Sociedad de Escritores de Columbus. Ha presentado en conferencias universitarias y ferias del libro. A través de Contacto Latino lleva a cabo anualmente dos concursos literarios internacionales.

El Perú visto desde fuera

Circula en Internet un video titulado “Reflexiona peruano, reflexiona” de Máximo Cuba Angulo. En esta grabación, el señor Cuba reflexiona acerca de los males que como una nube tóxica se encuentran estacionados sobre nuestro país desde tiempos vetustos.  Es un video excelente; lo recomiendo  por su nitidez de exposición y sus acertados comentarios.

Como peruana residente en el extranjero, a veces me siento cohibida de dar mi opinión. “¿Qué sabes tú si no vives aquí, si no la has sufrido con nosotros?” es la objeción a mi sentir.  Un dictamen bastante cruel por cierto, porque los que vivimos afuera tenemos el corazón en el Perú. Lo que muchos no atinan a discernir es que  la perspectiva es diferente cuando admiras a tu país desde fuera puesto que puedes ver las cosas con más objetividad y menos emotividad.

PeruanoHe vivido en Estados Unidos 25 años ya, pero nunca he dejado de amar y añorar al Perú. El lugar donde creces, te desarrollas, haces tus primeros amigos, lloras tus primeras lágrimas, tienes tus primeros desencantos, encuentras el amor de tu vida y haces tus pininos profesionales tiene una influencia en tu espíritu que llevarás contigo toda la vida.

En el Perú están mis raíces, mi corazón. En Estados Unidos me desarrollé como mujer, como madre y como profesional. Aquí es donde aprendí cómo vivir en el país más competitivo del mundo sin dejar atrás la regla de oro: “Trata a otros como quisieras que te traten”.  Fue aquí en donde aprendí la regla de platino: “Trata a otros como ellos quisieran ser tratados”.

Cuando recién viajaba para Estados Unidos me dijeron que los gringos son individualistas, y hasta cierto punto lo son; pero este es un país en donde la caridad y el bien colectivo es cosa de todos los días. Me dijeron que los gringos tienen reglas absurdas, y al comienzo me era difícil seguirlas; pero hoy entiendo que poner orden desde el comienzo nos calma, nos dice que todo va a funcionar… y en realidad todo funciona, es predecible y por tanto no hay el factor de lo inesperado que crea estrés. Me dijeron que perdería mi sitio en la sociedad, y en verdad aquí todos son iguales; ¿pero no es acaso mejor saber que vives en una sociedad que premia el mérito en lugar del apellido?

En el Perú critican mucho a Gringolandia y se burlan de los hábitos que adquirimos allá, pero luego tratan de copiar todo lo que viene de este país. Es una de esas contradicciones que se derivan de lo creídos que son los peruanos que hasta se creen que inventaron ideas que se robaron del país que critican. Un poco de humildad colectiva no le haría mal al país que tanto quiero.

El Perú se está arreglando económicamente pero refinar su idiosincrasia, aquellas cositas que hacen al peruano ser como es, lleva trabajo profundo tanto individual como comunitario. El peruano tiene que cambiar su mentalidad de mendigo por la de abundancia: si no hay torta para todos, haz una torta más grande; cuando hay para todos y todos deciden seguir la regla de oro, o la de platino, la gente está en paz y el país en armonía. La ansiedad del peruano que crea su “viveza” tiene sus raíces en una sensación de estar siempre a punto de perder. Cuando voy al Perú tengo que aplicarme una ultra dosis de paciencia pues sé que la gente se me va a colar, que el trafico será un caos por la desesperación de todos y cada uno de los choferes que no pueden tener un plan de manejo que piense en el vecino, que el desprecio rabioso entre razas ha escalado, que la vanidad del peruano se encuentra aún más pronunciada, que en el Perú todos hablan pero nadie escucha.  Ahora que están bien es un buen momento para reflexionar y escuchar a los otros, de ayudarse mutuamente y abrirse a las posibilidades de un país en donde siempre hay para todos, en donde la mentalidad bíblica de “los últimos serán los primeros” prevalece,  en donde los hijos ven padres menos estresados por la inseguridad en las calles y las cárceles ven disminuir su población, un país en donde la mentalidad de innovación vale y el que sale adelante es admirado por su rol ejemplar.

¿No sería maravilloso construir un país en donde todos quisiéramos vivir?

Ani Palacios es comunicadora. Nació y se crio en Lima, Perú. Estudió comunicaciones y periodismo en la Universidad de Piura y en la Universidad de Lima. Llegó a Estados Unidos en 1988 y trabajó en diversas organizaciones en periodismo, mercadeo y relaciones públicas. Dirige Contacto Latino y Pukiyari Editores. Ha obtenido el reconocimiento de la crítica literaria de los Estados Unidos ganando múltiples International Latino Book Awards, incluidos reconocimientos por mejor novela en el 2010 (Nos vemos en Purgatorio – primer puesto, ganándole al bestseller Paulo Coelho) y 2011 (Plumbago Torres y el sueño americano – tercer puesto). En el 2013 publicó la novela de inspiración espiritual, 99 Amaneceres. Preside la Sociedad de Escritores de Columbus (Ohio, Estados Unidos). Ha presentado en conferencias universitarias y ferias del libro. A través de Contacto Latino lleva a cabo anualmente dos concursos literarios internacionales.

 

¿Recibirás el año con el corazón abierto?

baile-nieveEl primer minuto del año me encontró bailando en la nieve con mi esposo. Empezar el 2013 haciendo travesuras, comportándome tal y como siempre debiera hacerlo, dejando que mi verdadera personalidad brille, me pareció una gran manera de inaugurar los siguientes doce meses y augurar buena fortuna, dejando atrás, lo más lejos posible, dos años desastrosos.

Pues parece que traer a Juanes, a Carlos Vives y hasta a Pitbull a la íntima fiesta resultó ya que el 2013 realmente se convirtió en todo lo que no esperaba en el mejor sentido posible. Hoy, 30 de diciembre, día en que tengo por costumbre sentarme y contemplar cómo me fue en aquel regalo espiritual que llamamos «año», reviso historias pasadas y me doy cuenta de lo generoso que el tiempo puede ser si se lo permitimos.

2013 ha sido un año de evolución para mí, no lo dudo. Doce meses en los cuales he dedicado gran tiempo a regresar a mis raíces, a mi esencia, a preguntarme qué es lo que quiero, qué es lo que puedo, qué es lo que debo. Estas no son preguntas sencillas puesto que sus respuestas pueden ser contradictorias. Fueron las personas con las que recorrí este año las que jugaron el papel de guías para contestar aquellas preguntas. Les debo la paz de saber.

Cuando nos preguntamos «¿por qué no?» en lugar de «¿por qué?» nos abrimos a los descubrimientos que cada día nos ofrece. Cuando nos decimos «soy demasiado vieja para no haber tratado eso» en lugar de «estoy muy vieja para eso», nos abrimos a experimentar un mundo inesperado. Cuando nos cuestionamos las oportunidades que se nos presentan, ¿estamos siendo sensatos o permitiendo que el miedo gane?

2013 ha sido un año en el que decir «sí puedo», «sí quiero», «sí me lo merezco» ha estado presente en casi todas sus 365 iteraciones. Quiero tatuarme esas palabras en el centro de mi cerebro, así nunca dudaré de la fortaleza del espíritu humano. A mis 52, en este año pasé una semana entera conviviendo y entrevistando a una mujer que dice hablar con espíritus, tanto de personas vivas como de aquellas fallecidas, y otra semana con un hombre abusado desde sus primeros días en esta tierra. Inicié un concurso de relatos pecaminosos y me hice de cientos de amigos en el camino. Empecé a dictar talleres para nuevos escritores y en la interacción descubrí que compartir lo que sé con otros me brinda mucha alegría. Trabajé con cuatro docenas de autores, el placer de ver sus manuscritos publicados es realmente de otro mundo. Amplié mi búsqueda de buenas personas para incluir mujeres y hombres de culturas desconocidas, creo que el mundo sería un mejor lugar si escuchásemos más y juzgáramos menos. Me hice disponible para quien tuviera una pregunta. Me volví adicta a los retos y al corazón de la humanidad. Y dentro de todo eso, busqué el tiempo para dedicarle a la familia, a los amigos, a los que sufren de enfermedades y a los que nos dejaron este año.

vinilo decorativo ano nuevo 2014Sé que no tengo control sobre muchas cosas pero sí tengo control sobre mis reacciones. Sé que no tengo control sobre lo que otros me hacen a mí pero sí tengo control sobre lo que yo hago por otros. Sé que no tengo control sobre el sufrimiento de otros pero sí tengo control acerca de lo que yo hago para amainarlo. Sé que no tengo control sobre la evolución de otros seres humanos pero sí tengo control sobre los retos que acepto para moldear quien soy. Sé que no tengo control sobre lo que otros piensan de mí pero sí tengo control acerca de lo que represento para mí misma.

Me gusta también leer el horóscopo en esta fecha. Me llena de buena energía acerca de las posibilidades que trae el año que se aproxima. De alguna manera saber que estoy viva y que el mundo está lleno de oportunidades me hace sentir optimista. Según lo que leo, el 2014 será un año en el que recibiré mucho y por lo tanto tendré incluso más para dar.

Ha empezado a nevar en Columbus. Veo la nieve caer en el suelo y sé que en menos de 48 horas celebraré la llegada del nuevo año bailando en la nieve. ¿Y cómo lo recibirás tú?

Ani Palacios es la autora de las reconocidas novelas “Nos vemos en Purgatorio”, “Plumbago Torres y el sueño americano” y “99 Amaneceres”. Dirige el portal Contacto Latino y es la editora de Pukiyari Editores (www.pukiyari.com).