¿Recibirás el año con el corazón abierto?

baile-nieveEl primer minuto del año me encontró bailando en la nieve con mi esposo. Empezar el 2013 haciendo travesuras, comportándome tal y como siempre debiera hacerlo, dejando que mi verdadera personalidad brille, me pareció una gran manera de inaugurar los siguientes doce meses y augurar buena fortuna, dejando atrás, lo más lejos posible, dos años desastrosos.

Pues parece que traer a Juanes, a Carlos Vives y hasta a Pitbull a la íntima fiesta resultó ya que el 2013 realmente se convirtió en todo lo que no esperaba en el mejor sentido posible. Hoy, 30 de diciembre, día en que tengo por costumbre sentarme y contemplar cómo me fue en aquel regalo espiritual que llamamos «año», reviso historias pasadas y me doy cuenta de lo generoso que el tiempo puede ser si se lo permitimos.

2013 ha sido un año de evolución para mí, no lo dudo. Doce meses en los cuales he dedicado gran tiempo a regresar a mis raíces, a mi esencia, a preguntarme qué es lo que quiero, qué es lo que puedo, qué es lo que debo. Estas no son preguntas sencillas puesto que sus respuestas pueden ser contradictorias. Fueron las personas con las que recorrí este año las que jugaron el papel de guías para contestar aquellas preguntas. Les debo la paz de saber.

Cuando nos preguntamos «¿por qué no?» en lugar de «¿por qué?» nos abrimos a los descubrimientos que cada día nos ofrece. Cuando nos decimos «soy demasiado vieja para no haber tratado eso» en lugar de «estoy muy vieja para eso», nos abrimos a experimentar un mundo inesperado. Cuando nos cuestionamos las oportunidades que se nos presentan, ¿estamos siendo sensatos o permitiendo que el miedo gane?

2013 ha sido un año en el que decir «sí puedo», «sí quiero», «sí me lo merezco» ha estado presente en casi todas sus 365 iteraciones. Quiero tatuarme esas palabras en el centro de mi cerebro, así nunca dudaré de la fortaleza del espíritu humano. A mis 52, en este año pasé una semana entera conviviendo y entrevistando a una mujer que dice hablar con espíritus, tanto de personas vivas como de aquellas fallecidas, y otra semana con un hombre abusado desde sus primeros días en esta tierra. Inicié un concurso de relatos pecaminosos y me hice de cientos de amigos en el camino. Empecé a dictar talleres para nuevos escritores y en la interacción descubrí que compartir lo que sé con otros me brinda mucha alegría. Trabajé con cuatro docenas de autores, el placer de ver sus manuscritos publicados es realmente de otro mundo. Amplié mi búsqueda de buenas personas para incluir mujeres y hombres de culturas desconocidas, creo que el mundo sería un mejor lugar si escuchásemos más y juzgáramos menos. Me hice disponible para quien tuviera una pregunta. Me volví adicta a los retos y al corazón de la humanidad. Y dentro de todo eso, busqué el tiempo para dedicarle a la familia, a los amigos, a los que sufren de enfermedades y a los que nos dejaron este año.

vinilo decorativo ano nuevo 2014Sé que no tengo control sobre muchas cosas pero sí tengo control sobre mis reacciones. Sé que no tengo control sobre lo que otros me hacen a mí pero sí tengo control sobre lo que yo hago por otros. Sé que no tengo control sobre el sufrimiento de otros pero sí tengo control acerca de lo que yo hago para amainarlo. Sé que no tengo control sobre la evolución de otros seres humanos pero sí tengo control sobre los retos que acepto para moldear quien soy. Sé que no tengo control sobre lo que otros piensan de mí pero sí tengo control acerca de lo que represento para mí misma.

Me gusta también leer el horóscopo en esta fecha. Me llena de buena energía acerca de las posibilidades que trae el año que se aproxima. De alguna manera saber que estoy viva y que el mundo está lleno de oportunidades me hace sentir optimista. Según lo que leo, el 2014 será un año en el que recibiré mucho y por lo tanto tendré incluso más para dar.

Ha empezado a nevar en Columbus. Veo la nieve caer en el suelo y sé que en menos de 48 horas celebraré la llegada del nuevo año bailando en la nieve. ¿Y cómo lo recibirás tú?

Ani Palacios es la autora de las reconocidas novelas “Nos vemos en Purgatorio”, “Plumbago Torres y el sueño americano” y “99 Amaneceres”. Dirige el portal Contacto Latino y es la editora de Pukiyari Editores (www.pukiyari.com).