Reconocida poeta Minerva Margarita Villarreal dice que su secreto es mantenerse modesta

Poeta Mexicana Minerva Margarita Villarreal

Me di el gusto de conocer a la poeta mexicana Minerva Margarita Villarreal durante el III Encuentro de Escritores Letras en la Frontera, presentado por The Society of Hispanic/Latino Writers of San Antonio, la Universidad Autónoma de México en San Antonio y The University of Texas at San Antonio en la ciudad de San Antonio. En aquella ocasión, la poeta recibió un reconocimiento por su trayectoria poética y, a cambio, ella nos transportó a su mundo a través de su poesía.

Sus ideas acerca del arte de escribir me tocaron en lo más hondo de mi ser y su sencillez, siendo una autora reconocida mundialmente, me demostró una vez más que la la gente de éxito entiende que la labor no termina hasta el día que nos despedimos del todo, que siempre hay nuevos retos que conquistar, y que la modestia nos resguarda de los golpes y nos impide perder la ruta que llevamos dentro.

Fue gracias a ese nuevo nexo que Minerva Margarita Villarreal nos regaló una entrevista exclusiva con Contacto Latino

Para situarnos, empecemos con unas coplas de Minerva:

La casa que construiste fue arrasada por el viento

Vi cómo sucedió

cómo se desprendían paredes y ladrillos

El techo voló

sobre los huesos

y el paisaje como la hierba abrió

echó raíces bajo las plantas de mis pies

Estoy anclada

y esta casa donde circula el aire

esta casa besada por la lluvia

hecha polvo

y materia que crece

Esta casa soy yo

Cuéntanos de tu trayectoria como poeta… ¿Cuáles han sido tus mayores logros y tus más grandes desafíos?
Empiezo recién a sentir que el suelo que he pisado, el camino que elegí y he seguido, ha sido propicio, y que lo que hasta ahora he sembrado ha dado y está dando frutos. He escrito poemas con los cuales me siento bien, no me he arrepentido hasta ahora de lo que he publicado, lo cual no quiere decir que no volvería a revisarlo. Cada libro ha sido una aventura en la ficción, pero como dijo alguna vez Elena Garro: “el yo lírico es el yo verdadero”, y yo nado en esas aguas. Me gusta arriesgarme, jugar con los materiales que elijo o que me eligen. Mis más grandes desafíos han sido dos: leer poemas míos traducidos al francés en esa lengua, esto sucedió en Trois-Riviéres, Canadá, y creo que pasé la prueba; y haber realizado dos trabajos que nunca me imaginé que haría. Uno es el libro Elogio de la fugacidad, que es una antología de la poesía de José Emilio Pacheco con motivo del Premio Cervantes 2009, y que se publicó en abril del 2010. Creo que allí fue la poeta que late en mí la que guió mi trabajo crítico, pues seleccioné el material absolutamente basándome en el gusto y en la vinculación que encontraba entre un poema y otro. Y después, para la Colección de Poesía Internacional que dirijo en la Capilla Alfonsina de la Universidad Autónoma de Nuevo León, José Emilio, al darme sus traducciones de Cavafis, me pidió que hiciera el ensayo introductorio. Ésos han sido grandes desafíos en mi existencia.

¿Cuándo supiste que lo habías logrado en el campo de la poesía?
Aún no sé qué he logrado exactamente. Creo que allí están algunos libros con distintos registros. Espero que haya curiosidad en los lectores para llegar a ellos, explorarlos y serán ellos quienes podrán decir si hay logros y en qué consisten.

¿A quién admiras?
A los grandes desesperados: Neruda, Valente, Gonzalo Rojas, pero también a Sor Juana, a San Juan de la Cruz, a Borges, a Reyes, a López Velarde, a Octavio Paz. Eliot y Pound no pueden faltar, ni Rilke, ni Rimbaud. El espectro de clásicos que admiro es grande, empieza con Homero, Catulo, y no termina nunca.

¿Qué es lo que te inspira? ¿Escribes todos los días?
Me inspira la vida misma, es ella la que me dirige y me hace sentarme a escribir. Amo la naturaleza, la gente, lo que se calla. Y son los poemas de otros los que me llevan a mis propios poemas, a escribir y sí escribo muy seguido. No a diario, pero casi a diario.

Tus hijos tienen a dos padres poetas… ¿cómo funciona ese hogar?
Como puede, como todos los hogares. Pero tenemos la fortuna de poder hablar y de hacer una vida en torno a actividades que nos unen: el cine, el teatro, la comida. Somos una familia que hasta ahora convive y se respeta.

¿La poesía tiene todavía espacio en este mundo en donde la tecnología invade las zonas de reflexión, y en donde el lector meditativo es cada vez más escaso?
Yo siempre digo: peor para ellos. No es mi problema. La poesía está en todas partes. A mí me admira mucho la cantidad de poetas en países altamente tecnológicos y la excelencia de sus obras. La luz del corazón nunca será vencida por la industrializada luz de la razón. Si hay algo que nos hace trascender fronteras es justamente este órgano, al que se atribuye el sentimiento. Amarrar el corazón al corazón de un árbol, dice la narradora Rosario Sanmiguel en su novela Árboles, es justamente esto: tú puedes estar en Ciudad Juárez y no poder pasar a los Estados Unidos, pero si tu amado está allá, allá seguirá tu ensoñación clamando. Mira, Los de abajo de Mariano Azuela, que narra la revolución mexicana, se escribió en El Paso, se hizo en Texas, en los Estados Unidos; así sucede, este es el verdadero puente que atraviesa fronteras, el puente espiritual, la palabra con mayúsculas, que obedece el dictado que llega revoloteando de arriba o de algún lugar indeterminado, pero que está reverberando dentro de uno, en el poderoso interior.

¿Sufres todavía el parto de un nuevo libro? ¿Te da la depresión post-parto al finalizar la obra?
Sí, sí la sufro. Pero casi siempre están los poemas que quedaron fuera y que hay que empezar a trabajar en un nuevo proyecto. Soy prolífica, y eso me da mucha energía y permite que combata esa desazón.

De tus libros, ¿tienes uno preferido y por qué?
Creo que Adamar es uno de mis libros más queridos, y es producto de una caída abismal, lo escribí en El Paso, Texas, durante casi tres años de vivir allí. Con el cambio de un país a otro se me movió el piso y me quedé al descampado. Oyendo un español que no era el mío. Viviendo bajo un sol luminoso pero ya con el olor de aire acondicionado que tiene la vida norteamericana.

¿Sientes todavía la ilusión de iniciar un nuevo proyecto?
Estoy muy emocionada con el nuevo libro que estoy haciendo, es una especie de monólogo en el que se narra la situación de violencia que padecemos ahora en mi Estado, en mi país, pero bajo un tratamiento que pone varias distancias de por medio.

Muchos escritores se envuelven en la agonía de obtener el triunfo (comercial y/o de reconocimiento). ¿Cómo lidiar con aquello, ser exitosa, pero no perder la voz en el proceso?
Siempre tengo muy clara una frase que escribió Clarice Lispector: el éxito en literatura es una mentira; es más o menos así. Y sí creo que el éxito en literatura es una llamarada, en el momento en que te otorgan un premio, un reconocimiento, etc., es muy emocionante, pero el hecho de que tú y los tuyos se alegren no quiere decir que esto alegre a la mayoría, te das cuenta de que los amigos, como alguna vez me dijo alguien, no se conocen en el hospital ni en la cárcel, que son los lugares asistidos por la desgracia, los amigos verdaderos son los que se conmueven con tus triunfos, los que participan de ellos, los que se conocen en el éxito. El éxito es muy relativo, hay que creerse uno cuando escribe, y dar todo de sí, pero no creérsela cuando obtienes un reconocimiento, porque lo que hace a una obra no es la vanidad, sino, justamente, lo que vence a esa vanidad. Estamos hablando de obras, de una voz, no de la persona. Cuando equivocamos el rumbo y pensamos que eres la obra, pues ya perdiste todo, voz e intención y fuerza y lo que se necesita para crear, que es ser medio, no fin, y estar a disposición de los dioses, que son fieramente exigentes, y no perdonan.

¿Cuál es la meta que no has alcanzado todavía?
Dominar otra lengua, siempre estoy tan metida en el español que se me van las otras lenguas que amo.

Presentación de "Herida Luminosa" en el 2010

Para que sepas…
Minerva Margarita Villarreal nació en Montemorelos, Nuevo León. Es Maestra en Letras Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL; en esta facultad es profesora de tiempo completo, coordina el Taller de Creación Literaria y organiza anualmente las Mesas de Creación del Coloquio de Humanidades: Diálogos sobre Cultura, Arte y Sociedad. Es directora de la Capilla Alfonsina de la UANL, donde dirige, desde 2008, la colección de poesía internacional El oro de los tigres, cuya tercera entrega de 2011 está en proceso de edición; también coordina Interfolia, revista literaria y cultural de esta biblioteca.

Es autora de los libros de poesía: Hilos de viaje, Entretejedura, Palabras como playas, Dama infiel al sueño, Pérdida, Epigramísticos, La paga común del corazón más secreto, El corazón más secreto, Adamar, La condición del cielo, Adaimer/Adamar (edición bilingüe, traducido del español al francés por Françoise Roy), Herida luminosa y Tálamo. También ha publicado antologías poéticas, entre las que destacan Nuevo León. Brújula solar. Poesía (1876-1992); Gajo de cielo. Antología poética, de Alfonso Reyes, primera edición de 2004 y segunda de 2011; y las antologías de poesía de José Emilio Pacheco: De algún tiempo a esta parte y Elogio de la fugacidad. Antología poética 1958-2009, esta última editada en 2010 por el Fondo de Cultura Económica de España y la Universidad de Alcalá de Henares, con motivo del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes 2009.

Su poesía ha sido incluida en numerosas antologías locales, nacionales y extranjeras; de éstas cabe mencionar las más recientes: El Mundo Zurdo. Selected Works From the Meetings of The Society for the Study of Gloria Anzaldúa 2007 & 2009, Dentro do poema (Poetas mexicanos nascidos entre 1950 e 1959) y Poesía latinoamericana hoy. 20 países: 50 poetas. Además, su obra ha merecido los premios Latinoamericano Plural 1986; Nacional de Poesía Nuevo Reino de León 1986; Nacional Alfonso Reyes de Poesía 1990, por el libro Pérdida; Internacional de Poesía Jaime Sabines 1994, por El corazón más secreto; y de Poesía del Certamen Internacional de Literatura Letras del Bicentenario “Sor Juana Inés de la Cruz” 2010, por su obra Tálamo. La UANL la distinguió con el Premio a las Artes, en 1991, y con el Premio a la Mejor Tesis de Maestría en el Área de Humanidades, en 1999, por Amor y erotismo en la poesía de David Huerta. Lectura de Historia. En mayo de 2011, el Colegio de Cronistas e Historiadores de Nuevo León “Israel Cavazos Garza” le entregó El Quinqué de Oro por su labor en la promoción cultural.

En junio de 2010 fue nombrada Vocal del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León; desde abril de 2011 forma parte del Consejo Editorial del mismo. Desde mayo de 2011 es Consejera Ciudadana en el Instituto Estatal de la Mujeres, donde fue nombrada Presidenta del Consejo Ciudadano el pasado junio. A lo largo de su carrera, ha participado como conferencista magistral o con lecturas de poemas en diversas actividades y eventos del ámbito literario y académico del país y del extranjero, entre los que cabe mencionar el Congreso Anual de la Asociación Canadiense de Hispanistas en la University of Manitoba, Winnipeg, Canadá, en 2004. En 2007, en el WordFest Festival des Mots en Calgary y Banff, Canadá; en el Symposium on Gloria Anzaldúa, que conmemoró el 20 aniversario de la publicación de Borderlands/La Frontera. En 2008 y 2009, en el Festival Internacional de la Poésie en Trois-Rivières, Canadá. En 2009 realizó una lectura de poemas y firma de libros en el Salon du Livre de Paris, en Francia. En 2010 intervino en el evento “De la luz y otras heridas”, lectura de poemas en el ciclo literario La Estafeta del Viento de la Casa de América, en Madrid; en el IV Festival Internacional de Poesía Luna de Locos en Pereira, Colombia; y en el WorfFest Hola de la University of Calgary, en Canadá. En 2011 presentó, en febrero, su libro Tálamo en la XXXII Feria Internacional del Palacio de Minería en la Ciudad de México; y, en junio, participó en la lectura Homenaje a Gonzalo Rojas, organizada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes en la Ciudad de México. Recientemente ingresó al Sistema Nacional de creadores de Arte de CONACULTA.