Abren las inscripciones para participar en el nuevo reality televisivo de Gastón Acurio: MasterChef Perú

Un nuevo programa tipo “realidad” estrenará Gastón Acurio en América TV, trayendo a la televisión peruana a 15 cocineros aficionados quienes tendrán la oportunidad de sus vidas: convertirse en un Master Chef. Los jueces del programa serán la esposa de Acurio, Astrid Gutsche, Mitsuhare “Micha” Tsumura y Renato Peralta.

“Es fascinante poder hacer un programa como éste porque el momento ya lo pedía a gritos. En todo el mundo se hacen realitys de cocina y el Perú, llamado a ser potencia gastronómica mundial necesitaba poner uno como éste para seguir avanzando en ese camino. Hacerlo lo mejor posible, ese es el gran reto que nos toca”, expresó Acurio.

Para seleccionar a los 15 cocineros que participarán en el programa, América TV ha invitado a un casting masivo donde, luego de un proceso de entrevistas con su equipo de producción y en la que deberán demostrar sus conocimientos, méritos y sobre todo ganas de convertirse en un MasterChef, quedarán 60 preseleccionados. Los 60 participarán en un concurso en donde en un “estudio – cocina” tendrán un reducido tiempo para cocinar un plato de presentación e impresionar al jurado.

Uno a uno los 60 irán pasando frente a los Chefs evaluadores, quienes tras probar el plato decidirán si merece o no, ser uno de los 15 finalistas. El sistema es muy simple: basta tener 2 de los 3 votos de los Chefs para ser un finalista. En ese momento, el candidato recibirá un delantal que acredita su clasificación. Sólo hay 15 delantales.

Tanto el primer y segundo capítulo constarán del registro de todo el proceso de casting masivo, preselección y postulación frente al jurado. Al terminar este episodio, sabremos quiénes son los 15 clasificados. A continuación – a partir del tercer episodio – comenzará el verdadero concurso y los 15 finalistas deberán luchar capítulo a capítulo por no ser eliminados y llegar al episodio final, donde sólo 3 concursantes pelearán por convertirse en el gran MasterChef Perú.

El programa cuenta con distintas pruebas culinarias, donde los participantes deberán demostrar:
– Conocimientos previos en la cocina.
– Capacidad de adquirir rápidamente nuevos talentos.
– Habilidad para improvisar con distintos alimentos.
– Tolerancia para trabajar en equipo y asumir distintos roles dentro del mismo.
– Control para trabajar y cocinar bajo presión.
– Saber cocinar todo tipo de comidas.
– Aplicar aspectos estéticos y creativos para la presentación de los platos.

A partir del tercer capítulo habrá dos pruebas por episodio, las cuales permitirán al jurado evaluar las habilidades culinarias de los candidatos. El resultado de estos desafíos llevará al jurado a realizar una evaluación, tras la cual tendrán a 2 nominados para ser eliminados del programa. Estos nominados se enfrentarán en un duelo, al final de cada episodio, para ver quién deberá abandonar el show. La mayor parte de las pruebas se desarrollarán en el “estudio – cocina”. Sin embargo, existirán pruebas especiales, donde los concursantes deberán salir al exterior para cumplir una misión. Las pruebas son individuales, pero también habrá pruebas grupales. En estos casos, competirán por equipo y los nominados para la eliminación saldrán del interior del equipo perdedor (pudiendo ser uno de los nominados seleccionado por el jurado y el otro por votación del propio equipo).

Gastón será el anfitrión. El dueño de casa. Él no evaluará a los concursantes, sin embargo, se juntará con ellos para darle consejos y orientarlos en el arte de la cocina. Transmitirá su experiencia y conocimientos. Además, será el presentador de cada una de las pruebas, teniendo a cargo su explicación e introducción.

“La cocina peruana es el único espacio en donde todos los peruanos sin importar condición ni pensamiento, están unidos y orgullosos en torno a un mismo sentimiento. La cocina peruana es generosa, sabrosa, ligera, auténtica, colorida, traviesa, diversa, tolerante. Es en consecuencia dentro de lo que el mundo juzga una cocina moderna por naturaleza. En un plato peruano están representados todos los peruanos. En un plato peruano está el más hermoso ejemplo de tolerancia jamás dado. Todos reunidos dialogando y entregando lo mejor de cada uno, para juntos ir construyendo una fórmula, una receta, que, fruto de esa combinación de sentimientos, se convierte en algo hermoso y único. Si en todo lo demás siguiéramos el ejemplo de la cocina, qué grande sería nuestra patria,” dijo el reconocido mundialmente Master Chef, Acurio.

Para poder concursar, se requiere ser mayor de 18 años de edad. Todos los concursantes de MasterChef Perú deben ser cocineros amateurs. Si una persona tiene una formación previa profesional o semi-profesional en cocina o se encuentra actualmente trabajando profesionalmente en el campo de la cocina podrá participar únicamente si su labor no es directamente en la preparación de los platos. La fecha del casting no se ha dado a conocer. Para más información e inscripción en el concurso, visitar: http://www.castingmasterchefperu.com/

 

 

Llevando la Marca Perú a Perú, Nebraska

Como parte de la estrategia de la marca Perú, lanzada en el 2011 por PromPerú, la entidad gubernamental peruana dedicada a la promoción del Perú para la exportación y el turismo, un grupo de “embajadores” liderado por el chef Gastón Acurio hicieron de las suyas para llevar la cultura peruana a los moradores de Perú, Nebraska. El video muestra las entretenidas tácticas del grupo y enseña a todo peruano cómo ser “embajador” de la marca.

En un momento tan politizado para el país como lo es esta fecha, es refrescante recordar qué es lo que une a todos los peruanos y cómo en los bailes, comida y cultura encontramos refugio, unidad y alegría.

PromPerú decidió lanzar la estrategia publicitaria de la marca país “Perú” como parte de una nueva promoción del país, la cual se viene dando a conocer con diversas actividades que refuerzan este posicionamiento a nivel nacional e internacional.

La presentación de la marca país a inicios de este año tuvo un interesante correlato en la imagen que proyecta el Perú al mundo. “A partir de ese momento, la marca acompañará todos los esfuerzos emprendidos en materia de difusión de nuestra oferta turística, promoción de las exportaciones e inversiones, tanto a nivel local como internacional, con la finalidad de posicionar al Perú como un país polifacético, especialista y cautivador”, resaltó Eduardo Ferreyros Küppers, Ministro de Comercio Exterior y Turismo durante la ceremonia de lanzamiento.

“Una Marca País que consiga la adhesión decidida de la ciudadanía puede ayudar a hacer realidad una visión de futuro que les ofrezca progreso y prosperidad a todos. A partir de este año, nuestras embajadas, consulados, sector privado y público unirán esfuerzos a nivel nacional e internacional para impulsar el uso de la marca que trasmitirá nuestra identidad como país”, señaló Isabella Falco, Directora de Promoción de la Marca País.

PromPerú presentó el lanzamiento de la campaña publicitaria a nivel nacional para la nueva marca país el 5 de mayo en el Hotel Country Club de Lima y en simultáneo en distintas ciudades del país.

Asimismo, se ha convocado a las principales celebridades peruanas como embajadores de la marca, ya que tienen un gran reconocimiento en el Perú y en el mundo. También se consideró su participación porque han destacado en actividades que hacen sentir orgullosos a todos los peruanos.

Para los peruanos en el extranjero, este video provoca lágrimas de emoción pues está cargado de todo lo añorado. “Por esto es importante que todos los peruanos estemos comprometidos con esta campaña y que podamos hacerles conocer los derechos a los otros ‘peruanos’ del mundo y, por extensión, a los extranjeros: derecho a comer rico, a bailar huayno, a usar productos de alpaca, a leer a Mario Vargas Llosa, a aplaudir a Sofía Mulánovich y a Kina Malpartida, etc.”, señalan los representantes de PromPerú.

La pregunta que queda por responder a PromPerú es ¿cuándo pasa este bus por mi ciudad?

El cubo de Rubik peruano… más imposible, imposible

A un mes de la segunda vuelta para decidir quién tomará la batuta presidencial en el Perú, todavía no hemos recibido pruebas contundentes por parte de ninguno de los partidarios de los dos candidatos acerca de las virtudes de aquellos a quienes apoyan. Sabemos todo acerca de sus “contras”, pero nada acerca de sus “pros”.

La guerra sucia en cambio se está desarrollando a toda velocidad. Y la mayoría de las veces está generada y re-enviada por peruanos admirables y personas respetadas que quieren a su país y desean lo mejor para su tierra pero que tal vez están cegados por turbaciones, odios y muchísimo temor.

Sobre todo me llama la atención los atentados flagrantes por parte de fujimoristas, quien al parecer no tienen nada bueno que decir de su candidata, pues en lugar de desarrollar una campaña basada en las buenas nuevas acerca de Keiko Fujimori se han dedicado a crear nubes de humo para distraer la atención pública.

El primero en sufrir las consecuencias de esta histeria nacional fue el laureado escritor Mario Vargas Llosa, el mismo al que todos querían estar cerca luego de recibir el Premio Nobel, quien ahora ha sido prácticamente desterrado y desacreditado masivamente por atreverse a decir que prefiere votar por Humala a regresar al fujimorismo de los 90. Incluso la frase que su esposa Patricia dijo con amor y picardía acerca de él “Ay Mario, tú solo sirves para escribir” (refiriéndose a su falta de inspiración en la cocina), ha sido torcida y utilizada en su contra. ¿Hubiese sucedido lo mismo de haberse pronunciado por Fujimori?

La segunda fueron los despidos de los periodistas de Canal N, Patricia Montero y José Jara, por no querer romper con reglas periodísticas y respaldar solamente a Fujimori. Se dice que Jaime Bayly, quien fue exilado y vituperado mismo Vargas Llosa por su “pobre” actuación durante las elecciones para alcaldía hace apenas unos meses, ha sido regresado a la televisión peruana con el único propósito de destruir al candidato Ollanta Humala. ¿Ya se olvidaron los mismos peruanos que lo detestaban en octubre del 2010 por qué se les hacía insufrible?

Luego, la semana pasada empezó a circular un correo en las redes sociales en donde se describía un incidente con la aerolínea LAN en donde Ollanta Humala se había comportado de manera despótica, había mostrado un DNI caducado y había pasado hasta el avión sin que nadie lo hubiese podido detener. La entusiasta narración decía que la aerolínea no había querido llamar a seguridad del aeropuerto pero que la historia merecía ser investigada de inmediato por algún periodista corajudo. Felizmente antes de que nadie pierda el tiempo en esta supuesta investigación, la aerolínea desmintió el incidente… aunque he de decir que personas que saben que este acontecimiento nunca ocurrió, todavía tienen la historia pegada en sus muros en su cuenta de Facebook.

La última ocurrió esta semana. Luego de que el Gobierno de Estados Unidos realizara una operación para capturar al terrorista Osama Bin Laden en la que éste terminó muerto, algunos fujimoristas se atrevieron a lanzar quejas por las porras que se le echaban al presidente de Estados Unidos y pedían que tal como Alberto Fujimori terminó en la cárcel por sus “supuestos” crímenes, Barack Obama tenía también que pagar… y de no ser así, el ex presidente Fujimori debería ser liberado. Que se les juzgue con la misma regla, decían. La grave diferencia entre estos dos es que Fujimori realizó actos delictivos, muchas veces sin pruebas, a escondidas y sin informar a la ciudadanía. Mientras tanto, el presidente Obama realizó la captura del terrorista más buscado del mundo dentro del marco legal, siguiendo el proceso necesario, asesorándose, siendo apoyado por la comunidad internacional y, lo más importante, mantuvo informado a todo el país desde el mismo día en que Bin Laden murió.

Finalmente, deslindarse de Montesinos y achacárselo a Humala muestra una deslealtad de carácter y una bajeza tremenda por parte de los fujimoristas. El perdón se entrega a los que reconocen sus faltas por entero, con integridad, respeto y honor; sin éstos, no hay contrición y sin el dolor por el pecado, es probable que esos errores, aceptados a medias y de boca para afuera, se vuelvan a repetir.

Como decían en los X Files, una serie antigua acerca de fenómenos paranormales y visitas de extraterrestres: “Quiero creer”… pero todo lo que he visto, leído y escuchado hasta ahora sólo me hace creer que el miedo al nacionalismo prometido de Humala es mucho más fuerte que la realidad de una candidata que parecería no tiene nada que ofrecer.

 

Nota del editor: He invitado a los partidarios repetidas veces a que me envíen argumentos a favor de sus candidatos. Incluso he pedido que me escriban de Keiko Fujimori como si fuera ella misma, sin tener nada que ver con su padre. He pedido también lo mismo de los partidarios de Humala. Sigo esperando… Lo único que circula en este momento son ataques, no razones claras que ayuden a entender por quién votar.

 

 

Aplicando las prácticas de diversidad e inclusión al Perú

¡Si tuviera un dólar por cada vez que he escuchado en los últimos días que el Perú es un país con muchos problemas de racismo! Los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales peruanas este pasado 10 de abril fueron un choque al sistema de muchos. La única manera que millones se explicaban que el nacionalista Ollanta Humala hubiese ganado era que las masas ignorantes votaron masivamente por él. Luego se cambio el tono y se dijo que no eran los ignorantes sino los ignorados los que lo eligieron. Más adelante se pidió que se ignore a los ignorantes y los ignorados y que votemos por la opción menos dañina, la candidata que quedó en segundo lugar, Keiko Fujimori. Al llegar al final de este párrafo me pregunto si los lectores que no son peruanos o que no han participado en este diálogo en evolución ya están confundidos. Porque yo lo estoy.

Lo cierto es que en los últimos días ha salido a relucir un tema que no es nuevo para el Perú, pero que valdría explorar de una manera diferente.

El Perú es un país en donde lo bueno, su increíble diversidad, es también lo malo, en donde el choque cultural está a flor de piel, en donde la tensión racial, la discriminación y el menosprecio es cosa de todos los días. Y no solamente de los de arriba hacia los de abajo, también de los de abajo hacia los de arriba, los del costado hacia el costado y arriba y abajo, y los del otro costado hacia el costado opuesto y arriba y abajo… Y también se ofende en círculo, ya para redondear y no quedarse cortos.

Un ejemplo de esto es decir que si votaste por PPK eres elitista y racista… y encima votas por un gringo con ciudadanía americana. Y si votaste por Humala eres un resentido social y odias a tu país. Y si votaste por Fujimori, no sabes lo que estás haciendo… y encima votas por una japonesa. El voto en el Perú no es decidido por el mérito intrínseco del candidato sino por la raza y el origen cultural, y todo lo que esto conlleva, sea verdadero o percibido, de este… (say what?)

Lo cierto es que el peruano es racista. Siento mucho decirlo, pero la gran mayoría de los peruanos lo son. Y el racismo divide, corta, separa, destruye… Lleva al momento en donde se encuentra el país actualmente.  El racismo no tiene una sola buena cualidad.

Aceptar lo que uno es, adicto a maltratar a los que no se parecen a mí, es solamente el primer paso. Es como mirarse al espejo y aceptar con convicción y valentía lo que vemos, lo bueno y lo malo.  El siguiente es aprender y mejorar, transformar esa imagen en algo de lo cual podamos sentirnos orgullosos.

¿Se pueden aplicar las prácticas de diversidad e inclusión a un país? Parecería que sí. En Estados Unidos, un país que ha pasado y sigue pasando por turbulencias de racismo y desprecio, sobre todo menosprecio a todo lo que sea diferente de lo “normal”, vemos ya que la generación de nuestros futuros líderes, de nuestros hijos, busca incluir, busca entender, busca usar los talentos de todos para el beneficio del país y de sus pobladores. Esta es una generación que entiende menos de colores y más de integridad, menos de clases sociales y más de aportación personal, menos de intolerancia y más de tolerancia. Esta es una generación para quienes los chistes acerca de cualquier minoría no son aceptables y quienes no se quedarán callados si ven suceder una injusticia social frente a ellos.

Me dirán que esto es una “gringada”, y yo les diré que a veces las “gringadas” funcionan.

¿Y cuáles son esas prácticas, aplicables de manera personal y sin importar quién gane la siguiente vuelta? Se pueden escribir volúmenes acerca del tema, pero quiero aunque sea sembrar una semillita.

La diversidad celebra las similitudes, así como las diferencias. En un grupo, la diversidad es la combinación de las habilidades, culturas, experiencias, géneros, religiones y talentos. La diversidad busca incluir también a todos los niveles socio-económicos, identidad sexual, edad, origen familiar, niveles académicos, preparación, lenguajes, discapacidad, y hasta las maneras de aprender.

Entender la diversidad de un país y aceptarla es el primer paso. El siguiente es fomentar un ambiente de inclusión en donde no solo se acepten esas diferencias, si no que se aprecien y cultiven, utilizando los talentos de todos y cada uno de los pobladores de esa nación, dando paso a un país en donde todos se sientan comprometidos con su desarrollo y con el bienestar de todos, sin importar quiénes son. Inclusión es la antítesis del egoísmo.

En resumen, estos son los principios que guían un plan de diversidad e inclusión:

  1. 1. Claridad estratégica y prioridad al tema
  2. 2. Respeto mutuo
  3. 3. Libertad y flexibilidad
  4. 4. Conocimiento y creatividad
  5. 5. Apoyo mutuo
  6. 6. Transparencia
  7. 7. Generosidad

Para el Perú la buena noticia es que todos pueden contribuir a desterrar el racismo, a hacerlo cosa del pasado. Los problemas de injusticia social se combaten desde cada hogar, cuando se les dice a los hijos que las palabras despectivas solo crean más rencor y odio, cuando se les enseña que toda persona tiene un valor, cuando se les demuestra con acciones que aquello a lo cual le tenemos miedo no es más que la reflexión de nuestros propios miedos a lo desconocido. Y solamente sabremos que un país ha triunfado, tornándose no solamente tolerante sino acogedor de lo que es diferente y cultivador de talento, cuando en la contienda electoral la dificultad se encuentre en elegir entre bueno, buenísimo y buenazo.