Evelyn García y los grandes de la literatura

Evelyn García y el Premio Luces de El Comercio

Muchos escritores buscan ingresar al mundo de la literatura rompiendo esquemas, no es el caso de Evelyn García, una joven autora peruana que ha sido reconocida en diversos círculos, destacando su novela La casa del sol naciente como Mejor Obra Narrativa del 2011, según el Premio Luces del diario limeño El Comercio, y para quien está claro que caminar de la mano de los grandes de la literatura mundial es la mejor manera de encontrar su propia voz.

Su primera novela, Un talismán para  Liu, figuró en la lista de los mejores libros del 2008, según el diario El Comercio (Ricardo González Vigil). También estuvo entre los mejores de la lista elaborada por José Güich del diario Correo.

Ambas novelas ya tienen miles de descargas en el Blog Literatura Peruana en PDF y ahora también se pueden leer en la Biblioteca Digital de Contacto Latino.

Pulsa aquí para leer La casa del sol naciente.   Borrador editores - Lima, 2011
La casa del sol naciente es una novela que pertenece a la literatura fantástica. Se trata de una historia de fantasmas que transcurre durante la época del Adviento y de la Navidad, en el bosque de olivos de la ciudad de Salem, que está inspirado en el Olivar del distrito limeño de San Isidro.

Pulsa aquí para leer Un talismán para Liu.   Editorial Lustra -Lima, 2008
El libro está basado en una crónica de Fray Benito Jerónimo Feijoo, un monje español del S.XVII. La historia está situada en Cádiz y trata de una niña llamada Liu que ha sido hallada en el vado de un río y que ha perdido la memoria y la facultad del habla, por lo que es enviada a un monasterio franciscano para que la comunidad se encargue de su educación. La hermandad se trastorna con la llegada de la niña y suceden una serie de eventos extraños e impredecibles.

Conversamos con Evelyn para conocer un poco mejor los rituales de escritura de esta destacada autora.

Empezaste a escribir de pequeña, ¿pensaste que algún día verías tu nombre en la portada de un libro?
Sí, empecé a escribir desde muy chica. Mis padres se preocuparon de comprarnos, a mi hermana y a mí, colecciones de cuentos de hadas europeos. Eran como 25 libros llenos de historias fascinantes. Estas lecturas desarrollaron al máximo nuestra imaginación.

Nunca me gustó jugar con mis amigas del colegio o del vecindario, pero en mi casa, con mi hermana, inventaba con ella mil historias sobre nuestros muñecos. Decíamos que una especie de Dios los había creado y que el mundo que habitaban se llamaba Juguetelandia. Muchas veces los muñecos se rebelaban contra ese pequeño Dios. También organizaban fiestas, festivales de música, iban a la escuela, hacían las tareas, publicaban revistas, hacían deporte, tomaban el bus, construían casas enormes, alquilaban habitaciones, iban al supermercado. Nuestro padre, cuando ingresaba a nuestro dormitorio, tenía que caminar con cuidado, porque todo el suelo estaba lleno de edificios. A los siete años, luego de una tarde de juegos particularmente buena, escribí mi primer cuento, y, claro, en él hablaba sobre las aventuras de mis juguetes favoritos. Se lo di a mi padre para que lo lea y me animó a seguir creando. Al final de la historia, agregó un comentario en el que aplaudía fragmentos del cuento. Me dijo que podía llegar a ser una escritora reconocida y desde entonces trato de cumplir ese vaticinio.

¿Por qué tu primera obra fue presentada con un seudónimo?
Mi primera novela, Un talismán para Liu, fue publicada bajo el seudónimo de Jesús Egúsquiza, porque Jesús era el nombre de mi madre, y Egúsquiza fue el primer apellido de mi abuela paterna. Decidí tomar ese seudónimo porque quería homenajearlas de algún modo, ya que las admiro tanto. Mi madre nació en la provincia de San Marcos, Cajamarca, y vino a Lima, la capital del Perú, cuando tenía apenas dieciséis años. No conocía a nadie acá y buscó primero refugio en un convento, hasta que consiguió empleo. Rápidamente se adaptó a las costumbres de la capital, ella se dio cuenta de que podía educarse mejor en Lima y, de hecho, llegó a tener estudios superiores. Ayudó a muchos de sus paisanos a instalarse en la capital.

Mi abuela paterna, María Egúsquiza, vino a Lima desde el pueblo de Pomabamba, Ancash, a la edad de veinte años, más o menos. Sufrió bastante en la capital, pues, mientras estaba trabajando en una casa, tuvo a su primer niño (mi padre). Era una persona bondadosa, además tenía un rostro muy bello. Murió joven en la Maternidad mientras daba a luz a su segundo niño. Mi padre me ha transmitido todo el amor y la reverencia que siente hacia ella.

 ¿Ha cambiado tu vida desde que La casa del sol naciente fue elegida Mejor Obra Narrativa del 2011 por el periódico El Comercio?
La noticia de este premio ha sido una gran alegría para mi familia. De hecho, ahora es mucho más fácil que mis obras ingresen a las librerías y ferias, o que me inviten a recitales, a brindar conferencias… Yo tengo un carácter más bien introvertido y me cuesta mucho hablar en público, pero debo hacerlo para que mis obras lleguen a una mayor cantidad de personas. Creo que, poco a poco, estoy empezando a encontrarle cierto gusto.

¿Qué te inspira a escribir? ¿Escribes a diario?
Bueno, uno de los autores cuyas obras me empujaron a escribir La casa del sol naciente fue, sin duda, Hemingway. Me fascinan los diálogos que construyó Ernest Hemingway para sus cuentos. Tienen un ritmo vertiginoso y son muy eficientes. Hemingway parece hablarnos de temas banales, de personajes derrotados que, sin embargo, surgen trasformados de esas supuestas derrotas. El mismo Ernest fue un nuevo hombre luego de haber pasado por la dura experiencia de la Primera Guerra Mundial en la que participó. Los personajes de Hemingway poseen, bajo su apariencia hosca, un fondo de valor y sabiduría del que carecen las criaturas inventadas por otros escritores minimalistas. En sus cuentos hay un resquicio de esperanza, una luz al final del túnel que no está presente en las obras de sus imitadores.

En La casa del sol naciente traté de reproducir ese estilo seco y fluido propio de Hemingway, sobre todo, en los diálogos que sostiene Geri Croizen, la psicoterapeuta. Quise que Geri fuera un personaje práctico y casi insensible, pero con ese fondo bueno, propio de los héroes de Hemingway.

Otro de los escritores cuyas obras me ayudaron a elaborar el tono de la novela fue Henry James. Lo que más me llamó la atención de James fue su manera de construir historias. Principalmente las que tienen que ver con casos del mundo sobrenatural, el ejemplo más representativo es la novela corta: Otra vuelta de tuerca. En ella nada se explica en un sentido literal. De la misma forma que los fantasmas nunca se presentan en pleno día, James envuelve a sus apariciones con un velo que no nos permite vislumbrar si son reales o simples alucinaciones de los protagonistas.

En mi libro, Martin Croizen, el hermano de Geri, no sabe si se está volviendo loco o si en verdad el espíritu de Daniel Stutzman, el niño que falleció en plena Navidad, lo visita por las noches, pidiéndole ayuda.

En La casa del sol naciente el espíritu de Daniel nunca se manifiesta de una manera directa, siempre se deja oír por medio de un teléfono, de una grabadora, incluso por medio de un canario. Después se sirve del propio Martin Croizen, pues habla a través de él. Solo al final Daniel se deja ver y su espíritu aparece ya para cerrar la historia.

Quise reproducir en los diálogos del libro ese tono elegante propio de los héroes de Henry James.

Otra de mis influencias fue Sigmund Freud. Hay algo de detectivesco en el modo en que un terapeuta interroga a sus pacientes para hallar la causa de un mal determinado. La misma Geri Croizen parece un detective mientras analiza el complejo de Electra de Mina Stutzman. Me gustan los diálogos que se establecen entre ellas, en plena terapia. Esa especie de juego de ping-pong donde cada una de ellas parece querer demostrar que posee la mente más rápida.

De Sigmund Freud aprendí que un diálogo no debe ser jamás insustancial. El narrador debe ir brindando pequeñas dosis de información al lector en cada una de las intervenciones de los personajes. Los diálogos vacíos deben ser eliminados. Yo diría que los escritores jóvenes tienen una cita ineludible con los escritos del fundador del psicoanálisis. No por nada Freud fue candidato al Premio Nobel de Literatura.

Lo único que necesito para escribir es un ambiente tranquilo. Escribo a diario de 11 pm. a 4 am. o hasta que salga el sol.

¿Por qué estás “regalando” tu obra con descargas gratuitas?
Si un autor publica es para ser leído, y mientras más personas lo lean, mejor. No considero que esté regalando del todo mis obras. Las personas que descargan mis libros de manera gratuita, me dan consejos, compran luego mis libros, me invitan a realizar lecturas en colegios, parques, incluso me han invitado a viajar a algunas provincias del Perú, gracias a este medio. Además, recomiendan mis novelas entre sus amistades. Mi tercera novela tendrá así más posibilidades de ser adquirida cuando salga al mercado.

¿Nos adelantas de qué se tratará tu tercera obra y si también se descargará gratuitamente?
Mi tercera novela tratará sobre mi familia cajamarquina, abarcará el periodo de 1878 a 1987. Creo que la publicaré en tres partes, si es preciso. Considero que mis tatarabuelos, bisabuelos y abuelos tuvieron vidas maravillosas, rodeadas de misterio. Vivieron siempre al límite de sus fuerzas.

El mayor reto para mí ahora, en esta tercera obra, es construir el habla de los personajes. Debo captar la manera de hablar el castellano en la zona de la provincia de San Marcos, Cajamarca; y no solo eso, debo lograr que la forma de hablar de cada uno de ellos sea acorde con su personalidad, que no solo se expresen por sus actos, sino también por las palabras que utilizan. Hay cerca de cuarenta personajes principales, así que me espera una tarea ardua.

¿Sientes tu evolución como escritora? ¿Hasta dónde te gustaría llegar?
Quiero que cada uno de mis personajes tenga su propia visión del mundo. Quiero desaparecer de mis historias, quiero que mis principios, mi ideología, y mis experiencias no vuelvan a aparecer nunca más en mis obras. Para eso debo ser más observadora, quiero estudiar mejor el carácter de cuantos me rodean y volcar toda esa información en mis libros. Hasta ahora muchos de mis personajes poseen rasgos míos, pero ahora quiero desaparecer de mis obras.

¿Quiénes son tus autores favoritos?
Definitivamente Dostoievski, Mann, Kawabata, Arguedas, Hemingway, Lewis Carroll, y Cortázar. De Mann aprendí a describir paisajes y personajes, antes no me gustaba hacerlo. De Kawabata me agrada la pasión con la que escribía, la vida que poseen sus personajes. De Arguedas, la sensibilidad, para mí es el mejor escritor peruano de todos los tiempos. De Lewis, su increíble inteligencia.

¿Aparte de descarga gratuita, tienes tus libros a la venta en algún lugar?
Sí, aquí en Lima, pueden adquirir la segunda edición de La casa del sol naciente en la librería La casa verde (Av. Miguel Dasso 111 – San Isidro), cerca se encuentra el colegio María Reina que ha incluido el libro en su Plan Lector. Me encanta que este plantel se encuentre a dos pasos del Bosque del Olivar donde se desarrolla la historia del libro.

También pueden ir a la misma editorial (Borrador Editores), la cual se encuentra en Calle Las Musas 291 – San Borja. Teléfono: 4754672.

Pueden hacer sus pedidos para Lima y provincias en  Librería CommunitasY para el extranjero en Páginas del Perú

Tengo tres libros llamados Thor, el poderoso dios del martillo; Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas; y Pan Gu, el dios del caos; todos publicados por la Editorial Septiembre, la cual se encuentra en el Jr. Camaná 320 – Cercado de Lima. Teléfono: 7116090. Pertenecen a la colección Mitos y Leyendas de los Cinco Continentes – Plan Lector, del diario La República. Pueden solicitarlos en cualquiera de los kioscos de Lima y provincias, ya que la editorial se encarga de atender este tipo de pedidos.

 

Comments

  • clara Alcione Martins says:

    Amei Arguedas quando li em alemão o Livro “Die Tiefe Flüssen”, quando morei lá. Procurei no Brasil livros de Argueda e nunca encontrei. Só recentemente, mais de 30 anos depois que li o livro, é que apareceu uma resenha em portugues numa revista com o titulo, creio, de Os rios profundos. Gostaria de ter aceso a mais livros de Aguedas pois gostei muito e não se acha no Brasil, infelizmente, nada dele.

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